jueves, 2 de enero de 2014

Capítulo 23.


Llegamos a nuestra casa y nos despedimos de los chicos, le di un beso a Liam y entré en la casa, al entrar todas nos sentamos en el sillón de la sala.

 
-Esta lloviendo.- comentó Ariana algo asombrada

-Si, y pensar que hasta hace unos momentos estábamos en la playa.- dijo Natalia


Fui a asomarme a la ventana, y en efecto, estaba lloviendo, ¿como pudo cambiar tanto el tiempo? Bueno ahora tengo que arreglarme que tengo que ayudar a Zayn con la sorpresa para Natalia.

 
-No tardes que me tengo que duchar.-dijo Silvia molesta

-Silvia, ya por favor deja de comportarte así, entiendo que estas enfadada conmigo pero lo siento, estoy enamorada de él y él de mi ¿que querías que hiciéramos? ¿Qué dejáramos de lado lo que sentíamos? Lo mantuvimos en secreto por ti, para que no sufrieras, pero algún día se tenia que saber la verdad.

 -¿Por que él? Creía que te gustaba Harry..-murmuró decepcionada

-No, no me gusta Harry, estoy enamora de Liam.-dije entrando a mi cuarto.

-Pues deberias de quedarte con Harry.-

-No, Harry es como un hermano para mi y nada mas.-

-¿Un hermano? Pues estas todo el día abrazadita a el cualquiera podría decir que tu novio es el y no Liam.

-Fingíamos por ti.-

-¿Fingir?¿Para que fingir? Me lo fueras dicho de primera hora, ¿ahora que? Tengo que ver como estáis los dos tan felices ¿no? Y tu te haces llamar amiga..-

-¡Silvia ya por favor!¿Que quieres que haga?-dije molesta

-Que te largues de esta casa..

-¿Se te olvida que yo también vivo aquí?

-¿Y a ti se te olvida la razón por la que estamos aquí? ¡Tuvimos que dejar a todos nuestros seres queridos lejos solo para traerte aquí para que te olvidaras de todo
lo que te paso, para que te olvidaras del accidente!

-No puedo creer que seas así ¿por que me tienes que recordar eso que me hace daño?-dije saliendo corriendo de la casa y llorando.


Caminé por la calle sin un rumbo fijo, quería olvidarme de todos, ¿por que el amor es tan difícil?, ¿por que me tienen que recordar lo que tanto daño me hace?.

Al levantar la vista me di cuenta que estaba mojada, no me extraña lloviendo a mares y yo caminando bajo la lluvia ¿que tonto haría eso? yo.

Llegué a la playa y me senté, me relajaba mirar el mar, escucharlo, de repente sentí unas manos en mis hombros al girarme pude ver quien era.


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